El obispo emérito de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, fue secuestrado desde el pasado sábado cuando salió de un domicilio en el municipio de Jiutepec, Morelos, con rumbo al estado de Guerrero.
Apenas el pasado el nombre de Salvador Rangel se comenzó a escuchar como parte de los esfuerzos de la Iglesia Católica en Guerrero para lograr una tregua entre los grupos delincuenciales de esa región.
Salvador Rangel Mendoza ha acusado desde hace unos años la intromisión del crimen organizado en Guerrero.
El obispo también destacó que los narcotraficantes piden puestos y “una cuota” a cambio del apoyo que le dan a las candidaturas.
Foto: Facebook









