La gobernadora de Campeche presumió la escultura como un “regalo”, pero su propio gobierno terminó reconociendo que salió del dinero público.
El jaguar de Layda Sansores resultó tener algo más que colmillos: también tiene factura.
La escultura monumental “Guardián de la Selva”, instalada en la Plaza de la República de Campeche previo al Quinto Informe de Gobierno. Costó 1 millón 600 mil pesos de recursos públicos.
Sansores presentó la pieza del escultor Alejandro Velasco Mancera y, frente al propio artista, soltó una frase que después terminaría metiendo en problemas a su administración:
“Nadie va a creer lo que nos cobraron, lo que pagamos, lo que dimos de regalo. Sí, no tendríamos la vida para pagarte. De verdad, fue un regalo”.
El recurso salió mediante una reasignación presupuestal solicitada por el Instituto de Cultura y Artes del Estado de Campeche, con ajustes a recursos originalmente contemplados para Obras Públicas.
Un regalo pagado por los contribuyentes
La administración estatal ha defendido la pieza como un símbolo de la identidad, el gobierno presentó al jaguar como una representación de fuerza, sabiduría, protección y vínculo con la cultura del estado.
Pero este animal también tiene una conexión bastante evidente con la propia imagen política de Sansores.
No por nada la gobernadora lleva años utilizando al felino como protagonista de su programa “Martes del Jaguar”.
Sin embargo, primero compraron el jaguar, luego descubrimos cuánto costó y ahora falta saber dónde lo van a poner.









