Desde muy temprano, cientos de poblanos llegaron a la presidencia auxiliar de San Baltazar Campeche con la esperanza de alcanzar un lugar en el programa Vivienda para el Bienestar.
Sin embargo, lo que encontraron fueron largas filas, horas de espera y la incertidumbre de si lograrían completar su registro.
El último día del proceso presencial reunió a personas de distintas colonias que buscan acceder a un apoyo para mejorar sus condiciones de vivienda, un programa impulsado por el Gobierno Federal.
La necesidad quedó más que evidente
La alta participación volvió a reflejar una realidad que difícilmente puede ocultarse: miles de familias siguen enfrentando dificultades para acceder a una vivienda digna o mejorar la que ya tienen.
Adultos mayores, madres y padres de familia, así como jóvenes, esperaron durante varias horas bajo el sol para entregar su documentación y no perder la oportunidad de formar parte del programa.
Si bien estos programas representan una oportunidad para muchas familias, pero también exhiben el tamaño del rezago que aún existe en materia de vivienda.
Porque la necesidad sigue siendo mucho más grande que la oferta, y una vivienda digna continúa siendo un sueño lejano para miles de poblanos y de mexicanos a lo largo del país.








