La pelea política en México acaba de subir otro escalón. Esta vez no fue por una reforma ni por una elección, sino por una palabra.
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) de ordenar el retiro de publicaciones del PRI y de su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, donde llamaban a Morena “narcopartido”, “narcogobierno” y “Cártel de Morena”.
Su respuesta fue breve y contundente: “Me parece bien que el INE esté cumpliendo con su función”.
El INE pone un alto… por ahora
La Comisión de Quejas y Denuncias del INE consideró, de manera preliminar, que esas expresiones podrían atribuir delitos o vínculos con el crimen organizado sin sustento suficiente, por lo que ordenó retirar las publicaciones mientras se resuelve el fondo del asunto.
La medida no significa una sentencia definitiva, sino una resolución cautelar para evitar una posible afectación durante el proceso.
El PRI responde: “es censura”
Del otro lado, Alejandro Moreno aseguró que impugnará la decisión. El dirigente priista acusó al INE de proteger al partido en el poder y sostuvo que la medida limita la libertad de expresión en el debate político.
Así, una discusión que comenzó en redes sociales terminó trasladándose a los tribunales electorales.
Sin embargo, ¿hasta dónde llega la libertad de expresión de los partidos y en qué momento una acusación sin sustento cruza la línea hacia la calumnia?









