La conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a generar polémica, no por lo que se dijo, sino por lo que no se dijo.
Mientras México despertaba con el asesinato del periodista Alejandro Leyva Aguilar en Oaxaca y con el homicidio del alcalde Valentín Lavín dentro del Palacio Municipal de Temoac, Morelos, la agenda de Palacio Nacional tomó otro rumbo: la promoción del concurso México Canta y la participación del cantante El Bogueto como uno de sus invitados.
Dos homicidios… y ningún posicionamiento
Ni el asesinato de un periodista, en un país considerado uno de los más peligrosos para ejercer la profesión, ni el crimen de un presidente municipal ocuparon un espacio relevante durante la conferencia.
En contraste, el Gobierno federal presentó avances del certamen musical impulsado por la Secretaría de Cultura, donde El Bogueto figura entre los artistas invitados para acercarse al público joven.
Un invitado que también carga polémicas
Armando Toledo Rosas, mejor conocido como El Bogueto, ha contado públicamente que antes de alcanzar la fama desempeñó diversos trabajos y, en una entrevista difundida hace un par de años, aseguró que en su juventud cometió robos, aunque agregó la frase: “Sí robaba, pero no combis”.
Además, buena parte de su repertorio incluye letras con referencias explícitas al sexo, al consumo de alcohol y a otras temáticas que han provocado críticas entre distintos sectores.
Mientras el Gobierno federal impulsa campañas para prevenir las adicciones y construir una cultura de paz, la elección de algunos referentes culturales ha sido cuestionada por quienes consideran que existe una contradicción entre el discurso oficial y las figuras que reciben espacios en eventos públicos.
La violencia contra la prensa no para, ahora le tocó a Oaxaca







