¿Ya empezó la guerra por Puebla en Morena?

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Aunque las elecciones todavía no llegan, la batalla por la candidatura a la alcaldía de Puebla ya comenzó.

Y, al parecer, los primeros golpes no vienen desde la oposición, sino desde el interior de Morena.

Últimamente han comenzado a circular de manera masiva mensajes y videos en WhatsApp dirigidos contra Gabriela Sánchez Saavedra, secretaria del Deporte y la Juventud del Gobierno de Puebla. En ese material se hacen señalamientos sobre su estado de salud derivados de su trayectoria como boxeadora.

Hasta el momento, no existe información oficial que confirme el contenido de esos mensajes.

También aparecen mensajes con presuntos logros

Al mismo tiempo, usuarios reportaron la difusión de otros mensajes en los que se atribuyen a Laura Artemisa García Chávez supuestos resultados en materia de combate a la pobreza.

La circulación simultánea de ambos contenidos ha alimentado las versiones sobre una disputa anticipada entre distintos grupos políticos rumbo a la definición de candidaturas.

La política del lodo

Si algo ha demostrado la política mexicana es que cuando comienzan a aparecer campañas anónimas, cadenas de WhatsApp y ataques personales, la contienda dejó de centrarse en las propuestas.

Lo preocupante es que, en lugar de discutir seguridad, movilidad, servicios públicos o desarrollo económico, algunos optan por desacreditar a posibles aspirantes mediante información cuya veracidad no ha sido demostrada o con mensajes que buscan posicionar políticamente a determinados perfiles.

Eso no fortalece la democracia. La ensucia.

¿Y el artículo 134?

Además, la difusión de mensajes que promueven presuntos logros de servidores públicos también abrió el debate sobre el artículo 134 de la Constitución, que establece reglas para la propaganda gubernamental y busca evitar el uso de recursos públicos con fines de promoción personalizada.

Si existiera el uso de recursos públicos para impulsar aspiraciones políticas, correspondería a las autoridades electorales investigarlo y, en su caso, sancionarlo.

La ciudadanía ya está cansada de las campañas negras, de los perfiles anónimos y de la guerra de mensajes que aparece cada vez que se acerca una elección.

Si quienes aspiran a gobernar la capital quieren convencer a los poblanos, deberían hacerlo con resultados, propuestas y capacidad, no con cadenas de WhatsApp, ataques personales o propaganda disfrazada de información.

Porque cuando la pelea comienza con lodo, difícilmente termina con confianza.

Y los únicos que salen perdiendo son los ciudadanos, que otra vez observan cómo la política se convierte en una batalla de intereses antes que en un debate de soluciones.

DE TOCHO-MOROCHO