Francia sufre, Mbappé anota y Paraguay cae con honor

Francia derrotó 1-0 a Paraguay en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026. El único gol del partido disputado en Filadelfia fue anotado por Kylian Mbappé mediante un penal cobrado al minuto 69 tras una falta sobre Désiré Doué.

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El fútbol de élite no siempre se explica desde la estética; a veces, se reduce a la implacable ley del desgaste. En un Estadio de Filadelfia convertido en un auténtico horno por el asfixiante calor veraniego, la selección de Francia selló su pasaporte a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026 tras derrotar por 1-0 a un Paraguay indomable. Un solitario gol de penal de Kylian Mbappé al minuto 70 destrabó un partido que amenazaba con devorarse los pronósticos y extenderse hasta el límite de la resistencia física.
El guion del encuentro fue un monumento a la pizarra de Gustavo Alfaro. Con un bloque bajo asfixiante, una solidaridad conmovedora en las coberturas y las líneas compactas que ya habían dejado en el camino a Alemania, la escuadra sudamericana convirtió el terreno de juego en un laberinto para los galos. Durante el primer tiempo, la posesión francesa —que llegó a rozar un abrumador 76%— fue estéril. Didier Deschamps veía con impotencia cómo los circuitos de su mediocampo colisionaban una y otra vez contra la muralla albirroja.
Sin embargo, el destino de los grandes equipos suele decidirse por el peso específico de sus individualidades y la profundidad de su banquillo. La llave del partido llegó desde las variantes. El ingreso del revulsivo Désiré Doué dinamitó la monotonía del ataque francés. En una diagonal venenosa al minuto 70, el joven extremo rompió el orden defensivo paraguayo y provocó una pena máxima incontestable al ser derribado dentro del área.
Desde los once metros, la historia no titubeó. Kylian Mbappé asumió la responsabilidad con la frialdad que define a los elegidos. Con un cobro certero e inapelable, el astro del Real Madrid firmó su séptimo gol del torneo, consolidándose provisionalmente como el máximo artillero de la Bota de Oro y desatando el delirio en la grada europea.
A partir de ahí, Paraguay apeló al orgullo, pero el desgaste físico de una propuesta puramente reactiva pasó factura. La Albirroja apenas pudo inquietar el arco defendido por Mike Maignan, firmando solo un remate directo en todo el cotejo. La derrota, dolorosa pero digna, dejó como gran figura paraguaya al arquero Orlando Gill, quien en tiempo de compensación evitó una catástrofe mayor con una espectacular doble atajada ante el propio Mbappé.
Con el pitazo final, el sueño de la cenicienta sudamericana llegó a su fin, despidiéndose de la justa mundialista con la frente en alto tras firmar una participación histórica. Francia, por su parte, sigue demostrando el oficio de los campeones: sabe sufrir, sabe esperar y sabe liquidar. El próximo jueves 9 de julio, el Estadio de Boston atestiguará un choque de alta tensión cuando “Les Bleus” se midan ante la sorprendente selección de Marruecos por un boleto a las semifinales.
La corona sigue buscando dueño, y Francia no piensa cederla fácilmente.

DE TOCHO-MOROCHO