Ni las torretas, ni los logotipos de la policía impidieron que se llevaran una unidad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla.
Un descuido bastó para que un Jetta oficial terminara en manos ajenas y, horas después, volcado en una barranca de Tlaxcala.
El robo ocurrió la noche del domingo 18 de octubre, cuando cientos de personas salían del concierto de Romeo Santos y Prince Royce en el estadio Hermanos Serdán.
Cerca de la medianoche, un agente de Tránsito dejó encendido su vehículo oficial en la calzada Ignacio Zaragoza, a la altura de la avenida Unidad Deportiva. Se bajó para agilizar la circulación y alguien aprovechó el momento para llevarse la unidad.
La patrulla salió con dirección a San Miguel Canoa y todavía circuló con las torretas encendidas. Es decir, el vehículo oficial terminó convertido en transporte para quien decidió apropiárselo.
Tras el reporte, policías desplegaron un operativo de búsqueda. Sin embargo, la historia dio un giro cuando localizaron la unidad durante los primeros minutos del lunes, en San Pablo del Monte, Tlaxcala.
Estaba en el fondo de una barranca, luego de que quien conducía perdiera el control y saliera del camino. Los ocupantes habrían sufrido lesiones, pero abandonaron el lugar y escaparon.
Hasta el momento, los reportes consultados no precisan si fueron identificados o detenidos.
Ahora toca esclarecer el robo, ubicar a quienes se la llevaron y explicar qué medidas se tomarán para que una situación así no vuelva a ocurrir.









