En Piedras Negras, Coahuila, la sesión de Cabildo terminó convertida en un auténtico lavadero político.
El alcalde morenista Jacobo Rodríguez y el regidor del PT, Juan Carlos Álvarez cambiaron las propuestas por insultos, las diferencias por acusaciones y el debate por un espectáculo que dejó a la administración municipal exhibida.
Mientras discutían asuntos del Ayuntamiento y las facultades del alcalde para realizar compras y contrataciones. Bastó el desacuerdo para que los funcionarios se olvidaran del cargo y sacaran los trapitos al sol.
Y eso que ambos forman parte de fuerzas políticas aliadas dentro de la llamada Cuarta Transformación. Si así se tratan entre compañeros de movimiento, qué tal cuando les toca discutir con alguien de la oposición.
El asunto tampoco surgió de la nada; el Cabildo arrastra diferencias por el manejo de los recursos municipales, las cuentas públicas y las atribuciones del presidente municipal.
De los 19 estados financieros mensuales revisados, solo seis habían recibido aprobación, mientras otros 13 fueron rechazados.
Pero en lugar de aprovechar la sesión para aclarar cuentas y discutir decisiones de gobierno, los protagonistas terminaron regalando una función de insultos frente a las cámaras.
La 4T presume transformación, pero en Piedras Negras algunos parecen haber confundido el servicio público con una competencia para ver quién insulta más fuerte.








