Jorge Burgos
En un partido que más bien pareció de la jornada 3 de la campaña regular, los Pumas de la UNAM sacaron el empate de la casa del Cruz Azul en el partido de “Ida” de la Final del futbol mexicano.
Defendiéndose prácticamente todo el partido, los universitarios maniataron al rival para intentar, en casa, culminar la obra. Mientras la máquina estuvo intentando los noventa minutos hacer daño en la portería de Keilor sin conseguirlo, y al final, resultó un encuentro bastante aburrido, dejando la incógnita para el domingo. Se ha visto hasta el cansancio, que en los últimos años, las Liguillas son el coco de los cementeros, y por eso, nació la expresión “cruzazulearla” o “frustrazul” porque por una cosa o por otra, no han podido culminar con Títulos, las buenas campañas que han hecho, porque han jugado bien, se han visto con superioridad, pero no logran culminar la obra, y para el partido de vuelta en C.U. las cosas cambian de perspectiva, ahora, la ventaja será para Pumas, por su Estadio, su entorno, su cancha, su público etc. Recordar que en la Final, en caso de empate en el marcador global, habrá Tiempos Extra y de ser necesario, penales, y por ahora, la moneda está en el aire, esperando que el domingo sea un partido muy diferente, que sea más emocionante, que parezca un duelo por el Título, no un triste partido de principios de torneo y entre Querétaro y Juárez.







