Con miles de aspirantes fuera, Armenta insiste en “rechazo cero”

Tras los resultados del examen de admisión de la BUAP, el gobernador pidió ampliar los espacios para estudiantes y reiteró su propuesta de avanzar hacia una política de “rechazo cero”.

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Miles de jóvenes ya conocieron el resultado de su examen de admisión a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Pero, mientras algunos celebran su ingreso, otros tendrán que buscar otra alternativa. o dejar pausar sus estudios si no cuentan con los recursos para continuar.

Ante este panorama, el gobernador Alejandro Armenta volvió a insistir en una propuesta que ha defendido desde hace más de un año: ampliar los espacios disponibles y avanzar hacia una política de “rechazo cero”.

El mandatario llamó a la rectora Lilia Cedillo Ramírez a explorar mecanismos que permitan recibir a un mayor número de aspirantes, especialmente en un contexto donde se estima que alrededor de 30 mil jóvenes no obtuvieron un lugar en el nivel superior.

“Ningún joven debería quedarse sin estudiar”

Armenta, quien es egresado de la BUAP y ha manifestado en distintas ocasiones su vínculo con la institución, reiteró que la educación superior debe convertirse en una oportunidad y no en un privilegio.

Por ello, consideró que existen condiciones para ampliar la matrícula en algunas carreras, fortalecer la oferta educativa y buscar alternativas para que más jóvenes continúen su formación profesional.

Aclaró que respeta plenamente la autonomía universitaria y que cualquier decisión corresponde a las autoridades de la BUAP. Sin embargo, sostuvo que el Estado puede colaborar para generar mejores condiciones de infraestructura y crecimiento.

Un tema que vuelve cada año

Cada proceso de admisión revive la misma realidad: miles de aspirantes quedan fuera de la universidad por falta de espacios, no necesariamente por falta de capacidad académica.

Ese escenario ha mantenido abierto el debate sobre la necesidad de ampliar la cobertura educativa, crear nuevos campus y fortalecer tanto a la BUAP como a otras instituciones de educación superior.

Sin embargo, la propuesta de “rechazo cero” representa uno de los mayores desafíos para cualquier universidad, pues implica contar con más aulas, docentes, presupuesto e infraestructura.

Mientras la BUAP analiza sus capacidades y mantiene su autonomía para tomar decisiones, miles de familias siguen esperando que el acceso a la universidad deje de depender únicamente del número de espacios disponibles y se convierta en una verdadera oportunidad para quienes desean seguir estudiando.

DE TOCHO-MOROCHO