En Morena Puebla hablan mucho de austeridad, pero parece que también saben estacionarla en grande.
El coordinador de delegados del partido, Pablo Salazar Vicentello, ha sido visto de manera recurrente llegando a las oficinas de Morena, en la colonia La Paz, a bordo de una Mercedes-Benz Clase M blanca o una Jeep Grand Cherokee.
Sin embargo, ambas camionetas no aparecen en la última declaración patrimonial de Salazar, presentada cuando todavía era funcionario de la Secretaría de Gobernación de Puebla.
El único vehículo que sí aparece es un Audi SQ5 modelo 2018, cuyo valor fue reportado en alrededor de 600 mil pesos.
El propio Salazar ocupa actualmente una posición dentro de Morena que, de acuerdo con la dirigencia estatal, es honorífica y no genera salario. Entonces, ¿De quién son las camionetas y quién paga su uso?
Por supuesto, tener una camioneta no es delito, tampoco significa automáticamente que exista una irregularidad patrimonial.
Pero cuando hablamos de austeridad, transparencia y servidores o dirigentes vinculados a un movimiento que hizo de esos conceptos una bandera política, las explicaciones dejan de ser un lujo.
Porque mientras se habla habla de caminar con el pueblo, en Morena Puebla hay quien llega al territorio en Mercedes, Jeep y Audi.










