Rubén Rocha Moya ya tiene nuevamente la puerta de salida abierta. El Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad su segunda licencia para separarse de la gubernatura, ahora con carácter indefinido.
La decisión ocurre después del polémico regreso del mandatario y de la nueva solicitud que presentó el día de ayer.
Ahora, el Legislativo deberá definir quién quedará al frente del Ejecutivo estatal durante su ausencia.
El movimiento deja a Sinaloa nuevamente ante un relevo temporal y confirma que el reingreso del gobernador a nadie le pareció conveniente.
Rocha volvió, se armó el escándalo y ahora el Congreso simplemente le abrió otra vez la puerta de vuelta a casa, mientras tanto, la gubernatura sigue jugando a las escondidas.









