Lo que para muchos ya dejó de ser una sorpresa volvió a ocurrir este miércoles.
Un camión tipo torton terminó atrapado tras caer en un enorme socavón sobre la calle Guadalupe Victoria, en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas, donde vecinos aseguran que el problema lleva años sin resolverse.
Elementos de Protección Civil Municipal y personal de la junta auxiliar acudieron para atender la emergencia y coordinar las maniobras para retirar la pesada unidad.

El mismo hoyo… la misma historia
El caso no es aislado, con este incidente, ya suman nueve socavones registrados en la misma calle y cuatro camiones que han caído prácticamente en el mismo tramo.
Los vecinos han denunciado en repetidas ocasiones el deterioro de la vialidad y el riesgo que representa para automovilistas, transportistas y peatones. Sin embargo, aseguran que las reparaciones han sido temporales y el problema reaparece cada temporada de lluvias.
Especialistas señalan que este tipo de hundimientos suele relacionarse con filtraciones de agua, drenajes deteriorados y el desgaste del subsuelo. Cuando las lluvias aumentan, el pavimento pierde soporte y termina colapsando bajo el peso de los vehículos.
Mientras tanto, quienes transitan diariamente por la zona ya conducen con más miedo que confianza.
La calle ya parece una trampa
Si un mismo lugar acumula nueve socavones y cuatro camiones atrapados, ya no puede llamarse accidente. Es la prueba de un problema que nadie ha querido resolver de fondo.
Parece que la calle Guadalupe Victoria ya tiene más fama por “tragarse” vehículos que por estar en buenas condiciones. Lo preocupante es que las autoridades solo aparecen cuando otro camión queda enterrado y las imágenes se vuelven virales.
Porque tapar un hoyo para que vuelva a abrirse unas semanas después no es mantenimiento; es administración del problema.
A este paso, los vecinos ya no necesitan un mapa para ubicar los socavones, los conocen de memoria.
Y si las autoridades siguen reaccionando en lugar de prevenir, la pregunta ya no es si volverá a abrirse otro hundimiento, sino qué vehículo será el próximo en caer.








