Parece que en Tepeyahualco el informe de gobierno ya cambió de formato: ahora se da con micrófono en mano, música de banda de fondo y, según usuarios en redes, con más ánimo de fiesta que de administración pública.
Un nuevo video volvió a poner al alcalde Said Godos Luna en el centro de la polémica. En las imágenes, usuarios aseguran que el edil aparece bajo los efectos del alcohol durante una presentación de Los Titanes de Durango.
Y lo que también encendió las críticas no fue solo el ambiente festivo, sino la frase con la que decidió presumir su poder.
“Si quiero, los traigo otras cinco veces”
Frente al público, el edil recordó que ya había contratado a la agrupación en dos ocasiones y lanzó una declaración que no pasó desapercibida: “Si yo quiero, los traigo otras cinco veces”, incluso cuando ya no sea presidente municipal.
Y mientras algunos aplaudían, otros comenzaron a preguntarse algo muy simple: ¿y con el dinero de quién?
Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha informado bajo qué esquema se contrató a la agrupación ni ha precisado el origen de los recursos destinados al espectáculo.
Parece que ya le agarró gusto
No es la primera vez que el nombre de Said Godos Luna aparece en redes por situaciones similares. Hace apenas unos días también fue exhibido en otro evento donde usuarios aseguraban que también se encontraba en estado inconveniente.
A este paso, muchos ciudadanos ya no esperan el calendario de obras… esperan el siguiente video viral del alcalde.
Nadie cuestiona que un presidente municipal disfrute las fiestas de su pueblo. Lo preocupante es cuando el show termina siendo más constante que los resultados de gobierno.
Porque una cosa es cantar con la banda y otra muy distinta actuar como si el presupuesto municipal fuera la tarjeta personal para pedir otra canción.
Los ciudadanos no eligieron a un promotor de espectáculos, eligieron a un presidente municipal. Y preferirían que presumiera cinco obras terminadas, cinco calles pavimentadas o cinco problemas resueltos, en lugar de sus visiones.
Al final, los conciertos duran unas horas… pero las necesidades del municipio siguen ahí cuando se apagan las bocinas.









