Lo que debía ser una tarde de fe, convivencia y tradición terminó convertido en un auténtico ring.
La fiesta patronal en honor al Señor de la Preciosa Sangre, en la comunidad de San Cosme Texintla, perteneciente a San Pedro Cholula, acabó entre empujones, gritos y golpes, ante la mirada de decenas de asistentes.
Todo por unas fotografías
De acuerdo con testigos, la riña comenzó cuando algunos fotógrafos que trabajaban en el atrio del templo tomaron fotografías a menores de edad.
Familiares de los niños reclamaron que no habían dado su consentimiento, lo que provocó una fuerte discusión.
Los reclamos subieron rápidamente de tono. En cuestión de minutos, las palabras quedaron atrás y comenzaron los empujones y los golpes.
Los asistentes no podían creer lo que ocurría. Mientras unos intentaban separar a los involucrados, otros sacaron el celular y comenzaron a grabar el momento, videos que poco después inundaron las redes sociales.
La pelea interrumpió por varios minutos el ambiente festivo y dejó más de un comentario entre quienes acudieron a disfrutar de una de las celebraciones religiosas más importantes de la comunidad.
La fe no alcanzó para controlar los ánimos
Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas o lesionadas de gravedad. Sin embargo, el altercado volvió a abrir el debate sobre la organización y la seguridad durante este tipo de eventos masivos.
Las fiestas patronales deberían dejar recuerdos de convivencia, música, comida y tradición. Lamentablemente, cada vez parece más común que también dejen videos virales de personas perdiendo la cabeza por cualquier motivo.
Y es que una cosa es defender el derecho a la privacidad de los menores, algo completamente válido, y otra muy distinta convertir el atrio de un templo en un cuadrilátero, pero ¿tan difícil es resolver un conflicto con diálogo o ya nos acostumbramos a que cualquier diferencia termine a golpes?







