La unidad de Morena, ¿es una realidad o sólo parte del discurso?

COMPARTE EN REDES

A Morena parece costarle cada vez más sostener un solo discurso.

Mientras las diferencias internas rumbo al 2027 se vuelven cada vez más evidentes y las declaraciones de sus principales figuras no coinciden, el partido intenta proyectar una imagen de unidad.

Sin embargo, los mensajes encontrados terminan alimentando más dudas que certezas sobre lo que realmente ocurre al interior del movimiento.

En la reunión más reciente del partido, la dirigente estatal, Olga Romero Garci-Crespo, asegura que los ataques registrados en las últimas semanas provienen únicamente de la oposición.

¿A quién creerle?

En días recientes, el gobernador reconoció que dentro de Morena existe “fuego amigo”, derivado de la disputa entre quienes ya buscan posicionarse para las próximas candidaturas.

Pese a ello, Olga Romero reiteró que los ataques provienen de actores externos al movimiento y rechazó que ese hubiese sido un tema tratado en el consejo.

Además, sobre la agresión contra la secretaria de Deporte y Juventud, Gabriela “La Bonita” Sánchez, la dirigente prefirió mantener cautela y afirmó que esperarán el resultado de las investigaciones antes de emitir una postura.

Pero, sí la dirigencia estatal insiste en que todo viene de la oposición, alguien está contando una historia distinta.

Morena intenta cerrar filas… pero el discurso ya no cuadra

Lo más curioso es que Morena presume unidad mientras dedica buena parte de su tiempo a desmentir lo que dicen sus propios líderes.

Y el mensaje termina siendo contradictorio: por un lado hablan de cerrar filas y, por el otro, nadie logra ponerse de acuerdo sobre el origen de los golpes.

Porque una cosa es recibir críticas de la oposición, y otra muy distinta es intentar convencer a los poblanos de que dentro del partido todos se llevan de maravilla, cuando el propio mandatario ya reconoció que la batalla también se libra desde adentro.

La verdadera interrogante ya no es si existe “fuego amigo”; ahora lo importante es saber quién está tratando de apagarlo… y quién sigue echándole gasolina.

DE TOCHO-MOROCHO