Tu ahorro de vida, ¿también pagará impuestos al heredarse?

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Una intervención de la ministra Lenia Batres volvió a encender la discusión pública.

Durante la sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, defendió que los recursos de una cuenta de retiro que recibe el beneficiario de un trabajador fallecido no deben considerarse una herencia o un legado y, por lo tanto, podrían estar sujetos al pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Según expuso la ministra, esos recursos llegan al beneficiario por una designación prevista en el sistema de seguridad social y no mediante un testamento. Por ello, sostuvo que no forman parte de la masa hereditaria.

Pero la discusión no terminó ahí.

Lenia Batres también afirmó que, en términos generales, las herencias y los legados deberían pagar impuestos, al considerar que quien recibe un patrimonio que no generó con su propio trabajo reproduce desigualdades económicas.

Incluso señaló que el Estado debe impulsar una mayor redistribución de la riqueza y que el sistema fiscal puede contribuir a ese objetivo.

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Es precisamente ese argumento el que ha generado fuertes críticas.

Para muchos, el patrimonio que una persona deja a su familia no apareció por arte de magia. Es dinero que se obtuvo después de años de trabajo y sobre el cual, en muchos casos, ya se pagaron impuestos como ISR, IVA y otras contribuciones.

Por eso, quienes rechazan esa postura consideran injusto que el Estado pretenda volver a cobrar sobre recursos que ya formaron parte de la carga fiscal del trabajador durante toda su vida.

El debate va más allá de los grandes patrimonios

Con frecuencia, cuando se habla de gravar herencias, se piensa en grandes fortunas. Sin embargo, la preocupación de muchos ciudadanos es distinta.

Para una familia de clase media, una casa, un terreno, un automóvil o los ahorros acumulados en una cuenta para el retiro representan el esfuerzo de décadas de trabajo. No son lujos; muchas veces son el único patrimonio que puede heredarse a los hijos.

De ahí que el tema haya provocado tanta discusión.

La resolución del caso corresponde a la Suprema Corte. Sin embargo, el debate ya salió de los tribunales y llegó a la opinión pública.

Más allá de las posturas políticas, la discusión plantea una pregunta que inquieta a muchas familias: si una persona trabajó toda su vida, ahorró, cumplió con sus obligaciones fiscales y buscó dejar un respaldo económico a sus seres queridos, ¿es justo que ese patrimonio vuelva a ser gravado cuando llegue a sus beneficiarios?

Esa es la pregunta que hoy divide opiniones y que seguramente seguirá dando de qué hablar.

DE TOCHO-MOROCHO