Iván Tirzo
Quien diga que NO, miente. Vivir del erario se vuelve una ambición para muchos presidentes municipales. En el estado de Puebla hay una gran cantidad de alcaldes que tienen como meta la reelección para los comicios de 2027.
Para la zona metropolitana, a excepción de Ariadna Ayala, alcaldesa de Atlixco, quien ya se reeligió en 2024, la gran mayoría va a apostar su capital político para aparecer otra vez en las boletas.
En San Pedro Cholula, la presidenta Tonantzin Fernández ha sido prudente en entrevistas con reporteros al mencionar que “no tiene en mente” la reelección.
¿Así tan fácil cederá la oportunidad a alguien más en la coalición por Morena? ¿Dejará la candidatura a la diputada Nay Salvatori o al subsecretario estatal Pablo Salazar?
En San Andrés Cholula, la alcaldesa Guadalupe Cuautle es quizá la autoridad municipal menos prudente en el estado. Alguno de sus asesores la mal asesoró y ahora ella y su antecesor Edmundo Tlatehui (esposo) están en la mira de la Auditoría Superior del Estado.
Desde hace unos meses reconoció que buscará la reelección en 2027 y alguno de sus colaboradores pidió a periodistas difundir la versión que, de ganar, en 2030 se perfilaría a buscar la gubernatura por el PAN.
El coordinador del Gabinete Estatal, José Luis García, hace poco reveló que el Ayuntamiento de Cuautle pidió mil millones de pesos para ocho calles en San Andrés.
En Coronango, es más que evidente el activismo político del edil Armando Aguirre, quien se ostenta como uno de los poderosos del PT y que, en automático, conseguirá la candidatura en la alianza con Morena.
Sobre Cuautlancingo, no es un secreto que el presidente Omar Muñoz también tiene en su proyecto competir otra vez en 2027. En 2024 muchos decían que fue candidato por ser cercano al senador Ignacio Mier.
En Huejotzingo, a pesar del trato déspota del alcalde Roberto Solís, su grupo está preparando terreno para buscar la reelección. Para eso tendrá que enfrentarse a varios grupos políticos que lo detestan en su municipio.
La lista es muy amplia, así podemos seguir con Juan Manuel Alonso, edil de Texmelucan, de quien también hay versiones de que tiene planes de gobernar otros tres años, uno de los municipios que fue de los más violentos e inseguros en el estado.
En Amozoc, Margarito Severiano de la Rosa está seguro de que repetirá por tres años más, como lo hizo su hermano Mario de la Rosa, quien gobernó durante dos periodos antes que él.
En todos los casos, los ciudadanos son quienes tienen la última palabra. Ojalá que razonen el voto, que no se dejen influenciar por los apoyos de programas sociales y que realmente identifiquen a aquellos políticos que quieren hacer cacicazgos en sus municipios.
En lo que va de 2026 varios ediles han sido exhibidos por hacer obras carísimas, el primero fue Carlos Barragán, de Xicotepec, por facturar una calle por varios millones de pesos.









