Zenyazen Escobar era de esos políticos que rara vez pasaban desapercibidos.
Si había pleito, ahí estaba; si había discusión, también y si había micrófono, difícilmente lo soltaba.
Hoy ya no puede hacerlo.
El diputado federal de Morena fue localizado sin vida este viernes en la comunidad de La Gloria, en Puente Nacional, Veracruz.
Presentaba al menos una lesión por arma de fuego y el contraste es brutal.
El martes todavía estaba en San Lázaro participando en las actividades del periodo extraordinario. Cuatro días después, su nombre aparece en una investigación por muerte violenta.
Escobar tenía 42 años, llegó a la Cámara de Diputados en 2024 por el Distrito 16 de Córdoba.
Antes fue diputado local, coordinador de Morena y secretario de Educación durante el gobierno de Cuitláhuac García.
Pero su carrera también estuvo llena de polémicas.
En mayo protagonizó un encontronazo con el priista Carlos Mancilla en plena Cámara de Diputados. Hubo insultos, amenazas de irse a los golpes y hasta tuvieron que contenerlo sus compañeros.
Asimismo, el diputado tuvo enfrentamientos públicos con otros personajes de Morena en Veracruz. En junio, Eric Cisneros respondió a sus críticas con un contundente “no soy piñata de nadie”.
En otras palabras, era un político acostumbrado a la confrontación. Pero una cosa es pelear en una tribuna y otra muy distinta terminar muerto por un disparo.
No hay móvil confirmado y tampoco hay responsables detenidos.
Las autoridades tendrán que explicar qué pasó, quién estuvo detrás y por qué un diputado federal terminó muerto en una carretera de Veracruz.
El diputado que tantas veces levantó la voz hoy guarda silencio y ahora le toca hablar a la Fiscalía.










