El Gobierno del Estado anunció una inversión cercana a los mil millones de pesos para modernizar el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán, si, el que está ubicado en Huejotzingo, una obra con la que busca convertir la terminal aérea en un punto estratégico para el desarrollo económico, turístico y logístico de Puebla durante los próximos años.
El proyecto fue revisado por el gobernador Alejandro Armenta Mier, junto con directivos del Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares Olmeca-Maya-Mexica (GAFSAICOM), con el objetivo de fortalecer la infraestructura y aumentar la capacidad operativa del aeropuerto.

De acuerdo con las proyecciones oficiales, las mejoras permitirán atender hasta 1.3 millones de pasajeros al año para 2030, lo que representaría un crecimiento muy significativo respecto al flujo actual de usuarios.
Entre las principales obras contempladas se encuentran la ampliación de áreas de documentación y revisión, la modernización de salas de espera, que está para llorar, una mejor distribución de espacios para vuelos nacionales e internacionales y la construcción de un estacionamiento de tres niveles.
El plan también considera la instalación de sistemas de energía solar y nuevos espacios comerciales que buscan mejorar la experiencia de los viajeros y generar mayores oportunidades económicas alrededor de la terminal aérea.

Hoy por hoy, el Aeropuerto Hermanos Serdán cuenta con conexiones a nueve destinos nacionales y tres internacionales. La apuesta del gobierno estatal es ampliar esa capacidad y aprovechar la ubicación estratégica de Puebla para atraer más turismo, inversiones y operaciones logísticas.
A lo largo de muchísimos años, diversos sectores empresariales han señalado la necesidad de incrementar la oferta de vuelos y fortalecer la conectividad para que el aeropuerto compita con otras terminales de la región. Sin embargo, tal parece que a las administraciones estatales no les ha interesado inyectarle al aeropuerto. Ahora, con una inversión histórica sobre la mesa, el desafío no será únicamente modernizar la infraestructura, sino lograr que el crecimiento prometido se traduzca en más rutas, incluso internacionales, mayor actividad económica y beneficios tangibles para los poblanos.








