En un electrizante debut digno de una Copa del Mundo, las selecciones de Brasil y Marruecos igualaron 1-1 en la primera jornada del Grupo C, celebrado ante un pletórico Estadio de Nueva York/Nueva Jersey (MetLife Stadium) con más de 80,000 espectadores. El encuentro marcó el inicio de la era mundialista de Carlo Ancelotti al frente de la Canarinha, dejando en evidencia que el camino al hexacampeonato estará lleno de espinas.
El rugido de los Leones del Atlas congela a la Verdeamarela
Desde el pitazo inicial, el libreto del partido desafió las apuestas. Marruecos saltó al terreno de juego sin complejos, plantando un bloque defensivo sumamente ordenado y transiciones a la velocidad del rayo comandadas por Brahim Díaz.
La sorpresa se materializó en el minuto 21. Tras una pérdida de balón de la zaga brasileña, Brahim condujo con maestría un contraataque letal y asistió de forma impecable a Ismael Saibari, quien definió con total frialdad frente a Alisson Becker para decretar el 0-1, desatando la locura en la marea roja que se citó en el estadio. Brasil lucía inconexo, extrañando en demasía la creatividad del ausente Neymar Jr.
Genialidad de Vinícius para rescatar el orgullo brasileño.
Cuando el nerviosismo empezaba a apoderarse del banquillo sudamericano, apareció la jerarquía de la máxima estrella del Real Madrid. Al minuto 32, Vinícius Júnior tomó la esférica por la banda izquierda, encaró hacia el centro desparramando rivales en una espectacular acción individual y sacó un derechazo prodigioso que se coló en el ángulo del arco defendido por Yassine Bounou. Un auténtico golazo para el 1-1 que devolvió el alma al cuerpo de Carlo Ancelotti.
Alisson y los postes evitan el drama en el complemento
La segunda mitad se convirtió en un ida y vuelta de infarto. Raphinha perdonó de forma increíble el gol de la victoria para Brasil tras quedar mano a mano por un error en la salida marroquí. Sin embargo, los Leones del Atlas jamás bajaron los brazos y rozaron la hazaña en el último suspiro del encuentro; fue ahí donde la figura de Alisson Becker se agigantó con una espectacular doble atajada en la línea para sellar el empate definitivo.
Con este resultado, ambas escuadras dividen honores y suman su primer punto en el exigente Grupo C, demostrando que este sector será uno de los más disputados de todo el certamen norteamericano.









