Un perrito llamado Rocky fue presuntamente arrastrado por varios metros mientras permanecía sujeto a una camioneta en el fraccionamiento Villa San Miguel, en Saltillo, Coahuila.
Las imágenes desataron el enojo de ciudadanos y colectivos protectores de animales, quienes exigieron que el caso no quedara impune y que las autoridades actuaran de inmediato.
Rescatan a Rocky y detienen a la presunta responsable
Tras recibir el reporte, elementos de la Policía Ambiental localizaron al perro y lo trasladaron para recibir atención veterinaria especializada debido a las lesiones que presentaba.
Posteriormente, la Fiscalía General del Estado de Coahuila informó la detención de Liliana “N”, señalada como presunta responsable de los hechos.
La mujer quedó a disposición de un juez de control, quien determinará su situación jurídica conforme avancen las investigaciones.
Un caso que volvió a encender el debate
El caso de Rocky reabrió la discusión sobre el maltrato animal y la necesidad de aplicar con firmeza las leyes que sancionan este tipo de conductas.
En los últimos años, varios estados han endurecido las penas por crueldad contra los animales. Sin embargo, organizaciones defensoras sostienen que muchas denuncias todavía terminan sin castigo.
Ahora Rocky continúa bajo atención médica y su caso se convirtió en un nuevo llamado para que las leyes de protección animal no se queden en el papel y quienes lastimen a un ser vivo enfrenten las consecuencias que marca la ley.








