Una historia casi de película vivió una niña de 13 años que por fortuna puso liberarse de su captor.
La madrugada del 17 de octubre, en un viaje de Guerrero a Puebla, una niña bajó del camión cuando el sujeto con el que viajaba estaba durmiendo.
Joana, la niña de 13 años, se acercó de manera rápida hasta uniformados de la policía auxiliar comentándoles que el señor con el que iba la tenia contra su voluntad.
Los policías dieron aviso a uniformados de la Municipal de Puebla mientras retenían al sujeto quien ya se había querido escapar. Al llegar los municipales solo dijeron que no eran competentes y pasaron el reporte a la policía estatal.
Al momento de la llegada de los estatales, hicieron un interrogatorio a la menor de edad, acto seguido dialogaron por varios minutos con el presunto tratante y violador y después le dijeron que podía retirarse del lugar.
La niña fue trasladada al Ministerio Público para las diligencias correspondientes.
Tras escuchar la versión de la niña, el Agente del Ministerio Publico solicitó a los uniformados presentar al sujeto que tenia por la fuerza a la niña, lo que no pudo suceder pues horas antes, los uniformados lo habían dejado marcharse.
Por este motivo, los uniformados adscritos a la corporación estatal, serán llamados a declarar e investigados por el area de asuntos internos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.







