A nueve días de que el Mundial de Futbol 2026 arranque en México, la imagen de celebración que buscan proyectar las autoridades volvió a chocar con una realidad que no puede ocultarse detrás de estadios, espectáculos y campañas promocionales. Integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizaron bloqueos, protestas y actos vandálicos, donde derribaron figuras alusivas a la justa mundialista.
Tal como lo habían advertido en días anteriores, maestros de la CNTE también bloquearon Circuito Interior a la altura de Paseo de la Reforma, provocando afectaciones viales y evidenciando que el conflicto entre el magisterio y el Gobierno federal sigue sin encontrar una salida.
Durante la movilización, manifestantes tiraron varias de las esculturas de futbolistas instaladas como parte de la promoción del Mundial 2026. Algunas de las figuras fueron rayadas con consignas como “La CNTE vive” y “Si no hay solución, no rodará el balón”, mensajes dirigidos directamente a las autoridades.
Además, se reportó la quema de camisetas y balones que formaban parte de la exposición montada en una de las avenidas más importantes de la capital del país.
Señalando que el verdadero problema no son las esculturas derribadas, sino un conflicto que lleva bastante tiempo acumulando inconformidad y que, hasta ahora, no ha encontrado respuestas de fondo.
La CNTE mantiene su exigencia y tras semanas de movilizaciones, bloqueos y plantones, las posiciones entre el gobierno y los docentes parecen cada vez más distantes.
Lo ocurrido refleja el choque entre dos narrativas: la de un país que busca mostrarse ante el mundo como sede de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta y la de miles de trabajadores que aseguran seguir esperando respuestas a demandas que consideran históricas.
A pocos días de que el balón comience a rodar, las calles de la capital envían un mensaje distinto al del espectáculo mundialista. Mientras las autoridades preparan la fiesta, el descontento social sigue ocupando espacios y recordando que hay problemas que no se resuelven con escenarios, campañas publicitarias ni eventos internacionales y la CNTE parece decidida a que nadie lo olvide.








