Menos filtros, más dudas y Morena otra vez saliéndose con la suya

COMPARTE EN REDES

En México, el Instituto Nacional Electoral aprobó que Morena pueda afiliar militantes de manera digital sin exigir una fotografía como mecanismo de verificación.

Sí, así como suena.

Bastará una aplicación móvil y algunos datos para sumar nuevos integrantes a uno de los partidos más poderosos del país. Y aunque el INE aseguró que el modelo es constitucional, la decisión ya encendió las alarmas.

Porque la pregunta es muy sencilla: si no existen suficientes mecanismos para comprobar la identidad de una persona, ¿quién garantiza que nadie termine afiliado sin saberlo?

La modernización no es el problema. El problema aparece cuando la rapidez se coloca por encima de la certeza.

En un país donde constantemente se denuncian robos de identidad, filtraciones de información y uso indebido de datos personales, eliminar un filtro de verificación genera preocupación.

Porque no se trata de descargar una aplicación para pedir comida a domicilio. Se trata de registrar ciudadanos en un partido político.

Y eso debería requerir los mayores estándares de seguridad posibles.

Morena prometió cambiar la política

Durante años, Morena criticó las prácticas del viejo sistema político. Prometió transparencia, participación ciudadana y procesos distintos a los del pasado.

Sin embargo, decisiones como estas alimentan la desconfianza de quienes consideran que el partido se ha acostumbrado a operar desde una posición de comodidad política.

La duda crece porque mientras más fácil sea afiliar personas, más difícil podría resultar comprobar la autenticidad de cada registro.

Por otro lado, la presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, defendió el modelo al señalar que es constitucional y que se protegerán los datos personales.

Pero la legalidad no siempre elimina las preocupaciones, porque una cosa es que algo sea legal y otra muy distinta es que genere confianza entre la ciudadanía.

Si un partido político va a construir su padrón a través de una aplicación, los ciudadanos merecen saber exactamente cómo se verificará cada identidad.

Y en un país donde la desconfianza hacia la clase política sigue creciendo, eliminar filtros no parece la mejor manera de fortalecer la credibilidad.

Al final, la pregunta es inevitable: ¿están modernizando la participación ciudadana o están abriendo la puerta a nuevos problemas de verificación?

ÚLTIMAS ENTRADAS

REDES

DE TOCHO-MOROCHO