El Ojo Poblano.
Eduardo Rivera forma parte de la mafia de 50 políticos que usaron 150 empresas fantasma para desviar 2 mil 58 millones de pesos durante la última década en la entidad. El ex alcalde de Puebla, identificado como miembro de la organización política El Yunque, contó con la complicidad de varios de sus colaboradores quienes se enriquecieron durante su administración.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) publicó el 2 de diciembre de 2020 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un listado de Empresas que Facturaron Operaciones Simuladas (EFOS) en México, usadas por gobiernos del PRI y del PAN para desviar miles de millones de pesos.
Rivera saldó 37 comprobantes fiscales a comercializadoras, constructoras, consultoras y hasta servicio de “EDECANES” a 13 compañías que fueron clasificadas como EFOS entre el 26 de diciembre de 2016 y el 25 de septiembre de 2019.
Una de las favoritas fue Soluciones Organizacionales Strategia SA de CV, cuyo domicilio fiscal es calle Poetas número 7 Ciudad Satélite, Naucalpan, Estado de México, la cual fue clasificada como EFO por el SAT desde marzo de 2017.
Soluciones Organizacionales Strategia SA de CV fue identificada como proveedora en el ayuntamiento de Puebla de Antonio Gali Fayad, sucesor de Eduardo Rivera; y como contratista del rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, la cual recibió millonarios contratos.
Los ex ediles Eduardo Rivera y Antonio Gali le entregaron 14 y 15 millones, respectivamente, a través de distintas facturas a dicha compañía, de acuerdo a los CFDI timbrados ante el Sistema de Administración Tributaria.

A través de una investigación del portal de noticias MTP, se cotejó la información publicada en el Diario Oficial de la Federación con el Padrón de Proveedores en el gobierno del PAN de Rivera Pérez, con lo que fueron detectadas estas empresas fantasma durante el periodo del 15 de febrero de 2011 al 14 de febrero de 2014:
1.Azul Constructora Angelopolitana S.A de C.V.
2.Abastecedora de Materiales Industriales Cronamex S.A. de C.V.
3.Constructora Ceprez S.A. de C.V.
4.Corporativo Kewa S.A. de C.V.
5.Fevakau S.A. de C.V.
6.Industrias Unidas Ger Kal S.A. de C.V.
7.Materiales Industriales Prosur S.A. de C.V.
8.Organización de Eventos y Banquetes Lina S.A. de C.V.
9.Operadora Pomtor S.A. de C.V.
10.Proveedora Gales para la Industria S.A. de C.V.
11.Proyectame Publicidad y Papelería S.A. de C.V.
12.Servicios Corofel S.A. de C.V.
13.Soluciones Organizacionales Strategia S.A. de C.V.
Es sabido que nunca se instalaron esas compañías en las direcciones proporcionadas y tampoco las conocen los vecinos, además de que se constituyeron con la complicidad de notarios de Puebla y de Morelos.
Eduardo Rivera es el candidato del Partido Acción Nacional, PRI y PRD al gobierno del Estado de Puebla.
Pese al uso de empresas fantasma, los gobiernos morenovallistas aprobaron en su momento sus cuentas públicas, haciéndose cómplices el Congreso del Estado y la Auditoría Superior del Estado.
En el Registro Público de Comercio están anotados como socios de la Constructora Ceprez, las personas Antonieta Herrera Ureña y Salomé Maya Sánchez. El lugar de la compañía, calle Río Usumacinta 5944 colonia Jardines de San Manuel, corresponde a una casa abandonada.

¿Y las EDECANES APÁ?
Durante la anterior administración municipal, se facturaron servicios de EDECANES, promotoras, meseros, botargas, y todo tipo de servicios para eventos sociales a la Organización de Eventos y Banquetes Lina, cuyos socios registrados ante el RPC son Enrique Martínez Tafoya y Manuel Lumbraño Escudero.
Solo que el domicilio fiscal, calle 99 Oriente número 1023 colonia Chapulco, municipio de Puebla, corresponde a un inmueble tipo rancho y con barda roja, donde no hay quien proporcione información.
Esta empresa fue creada en una Notaría Pública del estado de Morelos, cuyo titular es Hugo Saldaña Castañeda

En la administración municipal de Eduardo Rivera varios yunquistas facilitaron las adjudicaciones directas y autorizaron los pagos: entre los más cercanos fueron Íñigo Ocejo Rojo, quien se desempeñó como secretario de Administración y Tecnologías de la Administración; además de Ramón élo Vargas y José Manuel Janeiro Fernández, quienes desfilaron como tesoreros, el primero de ellos en el año 2011, y el segundo del periodo 2012-2013 a febrero de 2014.
De la información que quedó en su momento del gobierno municipal del PAN, resalta el caso de Íñigo Ocejo, hijo del político Jorge Ocejo Moreno, puesto que firmó contratos y diversos documentos oficiales ostentándose como licenciado, pero sin poseer en ese entonces el título profesional, pues fue hasta 2012 cuando se tituló en su propia escuela, el Colegio de Alta Dirección de Empresas A.C.
En el primer año de gestión de Rivera Pérez se mudó de casa, pues en 2011 de radicar en una vivienda que no era de él, ubicada en Camino de Santa Prisca número 26 en el fraccionamiento San José del Puente, se fue a vivir al fraccionamiento La Misión, en San Andrés Cholula, cuya propiedad actualmente está valuada en 10.6 millones de pesos.
‘Coincidentemente’ en 2012 adquirió de contado un terreno con un valor de 1.8 millones de pesos. Además de que en su declaración patrimonial 2013 reportó haber recibido una donación de su papá por 800 mil pesos y en su declaración 2014 reportó otra donación de su padre por 2.7 millones de pesos.
Hace unos meses, en abril del 2023, se descubrió que del corralón municipal, habían desaparecido decenas de vehículos sin que el entonces edil pudiera dar alguna explicación razonable sobre el paradero de los llamados autos chatarra asegurando que la contraloría se encargaría de realizar la investigación pero al 1 de marzo del 2024, no se sabe nada sobre los autos.
Tan solo en sus primeros 3 meses, el gobierno del Presidente Municipal del Puebla Eduardo Rivera adjudicó de manera directa más de 150 contratos por un monto de 210 millones de pesos.
Los contratos violaron la ley de adquisiciones arrendamientos y servicios del sector público al haber privilegiado el método de adjudicación directa en lugar de la licitación pública.
A todo esto se sumarán las acusaciones en contra de Eduardo Rivera por haber encubierto y solapado casos de acoso sexual por parte de uno de sus colaboradores más cercano, a quien el año pasado le pidió seguir trabajando para él pero ya no de manera oficial para evitar que los relacionaran una vez que las denuncias se hicieran públicas.









