La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las críticas por su viaje a Estados Unidos para asistir a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y aseguró que su presencia no obedece únicamente al evento deportivo, sino a una agenda de carácter diplomático.
Desde Cancún, antes de partir rumbo a Nueva York, la mandataria explicó que consideró importante asistir al encuentro porque México, Estados Unidos y Canadá fueron los tres países anfitriones del Mundial.
“Consideré que es importante, en términos diplomáticos, que estemos los tres países que fuimos sedes en esta Copa del Mundo”, declaró.
Coincidirá con Trump y Mark Carney
Durante su estancia en Nueva York, Sheinbaum coincidirá con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el marco de la final que disputarán Argentina y España.
La presidenta señaló que el encuentro también representa una oportunidad para fortalecer la relación que existe a través de México y Estados Unidos.
“Es una muestra de que hay buena coordinación y buena colaboración con el gobierno de los Estados Unidos”, afirmó.
Un viaje marcado por el retraso
El traslado de la mandataria sufrió un retraso de aproximadamente tres horas debido a condiciones meteorológicas adversas en territorio estadounidense, provocadas por el humo de los incendios forestales registrados en Canadá.
Pese a ello, Sheinbaum confirmó que mantendría su agenda y asistiría al partido como representante del Gobierno de México.
Un viaje que vuelve a abrir el debate
La visita también reavivó el debate político sobre la asistencia de funcionarios de alto nivel a eventos deportivos internacionales.
Durante años, distintos actores políticos cuestionaron este tipo de viajes cuando eran realizados por gobiernos anteriores, al considerar que no correspondían a las prioridades del país.
Ahora, el gobierno federal sostiene que, en este caso, la presencia de la presidenta responde a un objetivo de representación internacional y al fortalecimiento de la relación con los otros dos países anfitriones del Mundial.









