La enfermera Eulalia mintió a los medios de comunicación.

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Aseguró tener un problema de salud denominado DISAUTONOMÍA, ello luego de realizarse un vídeo en el que se ve como la mujer está sentada y cae al piso para después ser levantada por un compañero del hospital en el que se encontraba.
Sin mostrar un diagnóstico médico, aseguró que un Neurólogo del IMSS le diagnosticó el padecimiento sin tener aún resultados finales, esto desde el 2023.

 

De lo que si hay evidencia, es de los múltiples reportes en contra de la enfermera por ingerir bebidas alcohólicas dentro del hospital.

A este medio de comunicación llegaron cuatro reportes o acusaciones en contra de la Enfermera Eulalia.

En este documento, sellado por el Hospital, se puede leer uno de los bochornosos episodios que se han vivido en el Hospital de San José luego de que personal del mismo, descubriera a la enfermera consumiendo cerveza 🍺 en una botella de refresco.

 

No solo son documentos, existen audios en los que se escucha a la enfermera amenazar al personal a su cargo con suspenderlos si comentan lo que ella hace dentro de su horario laboral.

Las y los compañeros de la enfermera, juran y perjuran que Eulalia estuvo bebiendo alcohol el día de su caída de la silla, al grado de que como casi siempre, se le olvidó quitarse los tacones.

Es claro que tras la caída, la mujer no está desorientada pues nunca pierde de vista su teléfono, incluso lo utiliza para textear y así evita hablar con sus compañeros que le cuestionaban sobre lo que estaba sucediendo.

Minutos después de lo que se ve en el vídeo, la mujer es llevada a una revisión médica en la cual se confirmó que se encontraba bajo los efectos del alcohol.

Posteriormente, existen más reportes en contra de la enfermera, todos bajo el mismo sentido, embriaguez dentro del hospital.

Pese a que la enfermera publicó un vídeo engañando a los cibernautas afirmando que tiene un problema de salud, las pruebas y evidencias hablan.
Fotos, videos y reportes sellados por el Instituto dan fe de que la trabajadora de la salud desobedece el reglamento de la institución y desde luego, pone en riesgo las vidas de las y los pacientes que se encuentran en el mismo piso en el que la mujer atiende.

 

 

DE TOCHO-MOROCHO