Tras 600 días de gobierno, Alejandro Armenta reafirmó el rumbo de su administración: hacer que el desarrollo de Puebla se traduzca en más oportunidades, mejores servicios y proyectos que realmente se sientan en la vida diaria de las y los poblanos.
Durante el encuentro por los 600 días de su administración, el gobernador destacó la seguridad como la prioridad número uno de su gobierno.
Pero dejó claro que no se trata solamente de policías y patrullas: “la seguridad comienza antes de que se cometa el delito”, desde la familia, la escuela y el deporte.

También puso sobre la mesa proyectos que buscan cambiar la vida fuera de la capital.
La Universidad de la Salud ya llegó a la Sierra, para que los jóvenes puedan estudiar una carrera sin tener que dejar sus comunidades. A esto se suman acciones dirigidas a mujeres, jóvenes y pueblos indígenas mediante los Centros LIBRE y las Casas Carmen Serdán.
Puebla también quiere moverse
Armenta confirmó que el Cablebús será una realidad y habló de fortalecer la movilidad aérea y terrestre. También destacó obras como el Puente de la Transformación y proyectos para mejorar la conectividad en distintas regiones.
En materia ambiental, resaltó la nueva planta de transformación del agua en Tepeaca y la estrategia para proteger ríos, presas y bosques. Porque el desarrollo, dijo, no puede construirse destruyendo lo que Puebla tiene.
El gobernador también reconoció a la rectora de la BUAP, Lilia Cedillo, y destacó el trabajo conjunto con alcaldes, universidades, empresarios, legisladores y las fuerzas armadas.

A 600 días, Armenta no solo habló de lo que ya se hizo, sino de la Puebla que quiere dejar encaminada: con más seguridad, oportunidades para los jóvenes, protección para las mujeres, atención a las comunidades indígenas y mayor movilidad.
Y dejó una frase que resume el reto: “El desarrollo debe vivir en los poblanos”.









