En el PAN Puebla ya ni necesitan a Morena para armar el espectáculo. Ahora las cachetadas políticas vienen desde casa.
La regidora panista Lupita Arrubarrena exhibió públicamente a la diputada federal Genoveva Huerta, a quien señaló de alterar una fotografía relacionada con un proyecto del ejecutivo estatal.
Y como una simple foto aparentemente no era suficiente para incendiar las redes, Arrubarrena llamó a Huerta “violentadora de mujeres”.
Según la regidora, la imagen que circuló tenía modificaciones y responsabilizó directamente a su compañera de partido.
Porque sí, señoras y señores: mientras otros partidos intentan presumir unidad rumbo a 2027, en el PAN poblano parecen estar ocupadísimos peleándose por una fotografía.
Y como cereza del pastel, la regidora también lanzó señalamientos contra Carolina Beauregard, metiendo otro nombre a una pelea que ya parecía capítulo especial.
Arrubarrena y Huerta ya arrastran un pleito político desde hace años.
La regidora presentó una denuncia por presunta violencia política de género contra la entonces dirigente estatal del PAN; el CEN del partido rechazó la acusación y archivó el expediente, decisión que Arrubarrena llevó al Tribunal Electoral.
Además, la regidora ya había cuestionado públicamente a Genoveva por presunta promoción personalizada y por utilizar estrategias que, a su juicio, se parecen a las de Morena.
Cosa que mentira, no fue.
En el PAN se preparan para las próximas elecciones, pero, parece que primero tendrán que ponerse de acuerdo entre ellos.
Porque, ¿Quién necesita oposición cuando la oposición se destruye solita?…











