Pepe Chedraui anda muy contento con los 4 mil millones de pesos de Carlos Slim para el Paseo de San Francisco.
Tan contento, que parece que ya quiere inaugurar el megaproyecto antes de que el INAH siquiera diga que sí. También, defiende que se trata de una inversión privada y que ya fue presentada.
Pero el gobernador Alejandro Armenta le bajó dos rayitas al entusiasmo: dijo que no conoce el proyecto integral y que apenas le presentaron cinco hojas.
De paso le dejó un recadito al alcalde: que se ponga a trabajar en los barrios.
Porque sí, muy bonito hablar de torres, departamentos, plazas y miles de millones, pero mientras Pepe presume la inversión de Slim, en los barrios siguen esperando algo bastante menos glamuroso, calles sin baches, menos basura y servicios que funcionen.
A Chedraui desde arriba ya le están jalando las orejas para que ahora sí se ponga las pilas y Puebla sea esa famosa “capital imparable” que tanto presumen.
Porque para buscar otros tres años, primero habrá que demostrar que los primeros no se fueron entre baches, basura y buenas presentaciones.









