Entre balazos y robos, la Capital Imparable dedicará un mes a sus policías

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El Cabildo de Puebla aprobó por unanimidad declarar agosto como el “Mes de las y los Policías de la Ciudad de Puebla”.

Una iniciativa con la que el Ayuntamiento busca reconocer la labor de quienes integran la Secretaría de Seguridad Ciudadana y destacar su papel en la protección de la población.

La administración municipal señaló que durante ese mes se realizarán actividades enfocadas en visibilizar el trabajo de las y los elementos, así como fortalecer el vínculo entre la corporación y la ciudadanía.

Un reconocimiento que llega en medio de grandes retos

La declaratoria ocurre mientras la corporación enfrenta importantes desafíos. En los últimos meses, la capital poblana ha registrado hechos de alto impacto, además de constantes denuncias ciudadanas por robos, violencia e inseguridad en distintas zonas.

A ello se suman las demandas de elementos policiales que, en diferentes momentos, han señalado la necesidad de contar con mejores condiciones laborales, equipo, capacitación y herramientas para desempeñar su trabajo.

Más allá del homenaje, persisten los desafíos de la corporación

Reconocer a las y los policías nunca será una mala idea, quienes arriesgan su vida todos los días merecen respeto. Lo que resulta insuficiente es pensar que un mes conmemorativo resolverá las carencias que enfrentan dentro y fuera de la corporación.

Porque el mejor homenaje no es un acto protocolario ni una ceremonia.

Es dotarlos de patrullas en buen estado, salarios dignos, equipo funcional, capacitación constante y una estrategia de seguridad que realmente les permita hacer su trabajo.

Mientras los delitos siguen ocurriendo y la percepción de inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones de los poblanos, la pregunta es inevitable: ¿de qué sirve dedicarles un mes si el resto del año muchos policías siguen trabajando con limitaciones?

Al final, el verdadero reconocimiento no se mide en el calendario. Se mide en las condiciones con las que salen todos los días a enfrentar una realidad que, muchas veces, también los rebasa.

DE TOCHO-MOROCHO