El caso que indignó a Puebla y al país sigue sin dar un respiro. Mientras la familia de Blanca Adriana Vázquez Montiel continúa esperando justicia, los principales señalados permanecen prófugos y ahora su búsqueda ya cruzó las fronteras.
Autoridades activaron la colaboración de Interpol para localizar a Diana Alejandra “N”, su hijo y una de sus colaboradoras, quienes enfrentan órdenes de aprehensión por su participación en los hechos ocurridos tras un procedimiento estético en la clínica “Detox”, ubicada en la zona de Zavaleta.
De una valoración… a una tragedia
Blanca Adriana acudió a la clínica para una valoración estética. Sin embargo, de acuerdo con las investigaciones, terminó sometiéndose a un procedimiento ese mismo día.
Horas después desapareció y días más tarde las autoridades localizaron su cuerpo en el estado de Tlaxcala. El caso provocó una fuerte indignación por la forma en que ocurrieron los hechos.
Las investigaciones también revelaron que el establecimiento operaba con diversas irregularidades y que la principal señalada no contaba con cédula profesional registrada para realizar ese tipo de procedimientos médicos.
Órdenes de captura… pero siguen prófugos
La Fiscalía obtuvo órdenes de aprehensión contra Diana Alejandra “N”, su hijo y una colaboradora. De manera preliminar, trascendió que esta última promovió un amparo para evitar su detención mientras continúa el proceso judicial.
A pesar de ello, ninguno de los principales implicados ha sido capturado, por lo que las autoridades mantienen su búsqueda con apoyo internacional.
Detrás del expediente hay una historia que aún duele.
Blanca Adriana salió de su casa con la intención de mejorar su apariencia física y nunca regresó con su familia. Su esposo y sus hijos pasaron de esperar noticias sobre una cirugía a enfrentar una búsqueda desesperada y, finalmente, a recibir la peor noticia posible.
El caso de Blanca Adriana dejó al descubierto algo más preocupante que una clínica irregular. También exhibió lo fácil que resulta para algunos desaparecer después de una tragedia y lo difícil que puede ser para una familia encontrar justicia.
Hoy la búsqueda ya involucra a Interpol, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿cuánto tiempo más tendrán que esperar los familiares para que los responsables enfrenten a la justicia y este caso deje de ser otro expediente que solo provoca indignación en redes sociales?









