Madres buscadoras exigieron ser escuchadas durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Mexicali, donde encabezó la inauguración de una planta de ciclo combinado.
Además, intentaron acercarse al evento oficial para plantear su demanda directamente. Sin embargo, el acceso y la atención quedaron limitados por el dispositivo de seguridad del acto.
“No nos toca perseguir a las autoridades”
Irma Leyva, representante de un colectivo de búsqueda, lanzó una crítica directa. Señaló que las familias no deberían cargar con la responsabilidad de buscar reuniones con las autoridades.
Por ello, insistió en que el Estado debe garantizar espacios reales de diálogo y no solo encuentros condicionados por agendas oficiales.
Una exigencia que se repite en cada visita
Las integrantes han repetido este reclamo en distintas entidades del país. A pesar de ello, aseguran que siguen enfrentando obstáculos para ser escuchadas en eventos públicos.
Además, denunciaron que muchas veces deben aprovechar giras oficiales para visibilizar su causa. Esto ocurre porque, según señalan, no existen canales suficientes de atención directa y constante.
Una deuda que sigue abierta
El tema de los desaparecidos se mantiene como uno de los principales pendientes del Estado mexicano. Aunque existen mesas de trabajo y declaraciones oficiales, los colectivos insisten en que los avances no son suficientes.
Mientras tanto, las familias continúan con la búsqueda en campo, apoyadas en recursos propios y redes solidarias.
Finalmente, las madres buscadoras reiteraron su exigencia de ser escuchadas sin intermediarios ni condiciones. Además, subrayaron que la atención a las víctimas debe ser una prioridad permanente, no un gesto ocasional durante giras oficiales.








