Bebeto Ramírez
Para las y los jueces todo es posible, y lo que ocurrió la tarde de este miércoles 13 de mayo, es la clara y contundente muestra.
Enrique Romero Razo, juez polémico por las decenas de denuncias en su contra por corrupción, orquestó una jugada sucia para mandar a su casa al llamado Junior Feminicida, Manuel Forcelledo, luego de permanecer en la cárcel 11 años por haber asesinado a Karla López Albert.
Aunque Romero Razo solicitó licencia sin goce de sueldo del 11 al 14 de mayo, es evidente que sabía que el día 12 del mismo mes, se llevaría a cabo la audiencia de revisión de la medida cautelar del proceso 109/2014.

Angelica Rodríguez Zamora, quedó como encargada de despacho, y justamente fue ella quien autorizó sacar de la cárcel a Forcelledo para mandarlo a su casa bajo la medida de arraigo domiciliario.
Lo anterior, está claro, con el pleno conocimiento y autorización de Enrique Romero Razo.
Es importante señalar que Angelica Zamora violó la ley ya que la Audiencia fue celebrada sin grabación de video ni audio como lo establece obligatoriamente el Código Nacional de Procedimientos Penales, es decir, no se sabe cual o cuales fueron los motivos del cambio de medida cautelar.

Luego de darse a conocer que Forcelledo Nader estaba ya esperando firmar su salida, los medios, colectivos y grupos feministas se plantaron a las afueras del Centro de Reinserción para manifestarse en contra de la decisión de los integrantes del Poder Judicial de Puebla.
Al notar el impacto mediático que provocó la decisión de liberar al feminicida, Angelica Zamora notificó a Enrique Romero Razo quien en se momento estaba siendo advertido por el Consejo de la Judicatura que no se le ocurriera liberar al preso.
Romero Razo ordenó a su asistente, Angelica Zamora no dejar salir a Forcelledo.
Lo cierto es que la firma importante, la que modificaba la medida cautelar para que el feminicida estuviera en su casa, ya había sido plasmada por Angelica, quien tuvo que resolver en minutos para que el presidiario no abandonara la cárcel.

Horas después, Enrique Romero Razo negó todo lo que se dijo en medios de comunicación aunque no aclaró el por que dicha audiencia no fue grabada en audio y video como lo establece la Ley.
Karla López Albert fue asesinada en Enero del 2014 cuando su entonces pareja sentimental, Manuel Forcelledo, la citó en un salón social, propiedad de sus padres y, con ayuda de dos sujetos, la amarraron, la golpearon y después la estrangularon.
Días después, un automóvil fue reportado como abandonado en la delegación Tláhuac, en la Ciudad de México, al revisarlo, los agentes de la Procuraduría de Justicia, encontraron el cadáver de López Albert de 31 años en la cajuela.
Karla López Albert tenía cinco meses de embarazo cuando fue asesinada, siempre comentó a su familia y cercanos que Forcelledo Nader le pedía abortar pues no quería hacerse responsable, incluso narró a sus familiares cuando su feminicida le ofreció 20 mil pesos para abortar.
El cuerpo de la mujer presentaba rastros de extrema violencia y estaba en estado de descomposición.



