La intensa lluvia registrada la tarde de este domingo volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de la capital poblana.
En cuestión de minutos, varias vialidades quedaron completamente inundadas, decenas de vehículos quedaron atrapados y diversos negocios reportaron afectaciones.
El saldo preliminar también dejó una tragedia. Una persona perdió la vida tras la caída de un árbol en la Recta Cholula, mientras los cuerpos de emergencia seguían atendiendo múltiples reportes en distintos puntos de la ciudad.
El agua volvió a ganar
Uno de los puntos más afectados fue el boulevard 5 de Mayo, que quedó prácticamente bajo el agua. La circulación se volvió imposible para automovilistas, quienes quedaron varados al intentar cruzar la zona.

La 2 Oriente, en su cruce con el boulevard 5 de Mayo, también se convirtió en un río. El nivel del agua superó las banquetas y varios automóviles sufrieron daños al quedar atrapados entre la corriente.

La situación se agravó cuando el vaso regulador Puente Negro se desbordó, lo que obligó al cierre de la circulación con dirección a la CAPU.

El mismo problema, año tras año
Bastó una lluvia intensa para que Puebla reviviera un escenario que se repite prácticamente cada temporada.
Calles convertidas en ríos, vehículos dañados, comercios afectados y ciudadanos atrapados forman parte de una imagen que parece haberse normalizado.
Aunque cada año se anuncian obras, acciones preventivas y trabajos de desazolve, la realidad vuelve a ser la misma cuando llega una tormenta de gran intensidad.
La pregunta sigue siendo inevitable: ¿qué tan preparadas están realmente las autoridades para enfrentar una temporada de lluvias que año con año deja las mismas escenas de caos?








