Con su registro como nuevo partido político nacional, Somos México inició actividades con un discurso que apunta directamente a la inseguridad y al debilitamiento de las instituciones.
Durante un encuentro con simpatizantes, su dirigente nacional, Guadalupe Acosta Naranjo, aseguró que una de las prioridades del partido será impedir que el crimen organizado influya en las decisiones del Estado.
También afirmó que defenderán la democracia, las libertades, el federalismo y la división de poderes.
Según su postura, los organismos autónomos han perdido fuerza, los municipios carecen de respeto y el país atraviesa una crisis institucional. Incluso sostuvo que, desde su perspectiva, “en México no hay democracia”.
Una promesa que ya se ha escuchado antes
La frase que más llamó la atención fue su propuesta de “separar al gobierno de la delincuencia organizada”.
El planteamiento conecta con una de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Sin embargo, también recuerda una promesa que distintos partidos han repetido durante años sin lograr su objetivo.
Los discursos cambian de protagonistas, pero las promesas suelen repetirse. Combatir la corrupción, recuperar la seguridad y fortalecer las instituciones forman parte del mismo libreto que los mexicanos escuchan elección tras elección.
El verdadero reto apenas comienza
Con el aval del INE, Somos México ya forma parte del escenario político nacional. Ahora tendrá que demostrar que puede ofrecer algo más que críticas al gobierno en turno.
Porque señalar los problemas del país es relativamente sencillo, y los ciudadanos ya no solo esperan declaraciones contundentes.
Exigen resultados, propuestas claras y acciones que realmente marquen una diferencia. El desafío para Somos México será romper con la costumbre de prometer mucho al inicio y quedarse corto cuando llegue el momento de cumplir.








