Ayer el Congreso de Sinaloa le abrió nuevamente la puerta de salida a Rubén Rocha Moya. Hoy, desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum prácticamente le puso fecha de caducidad a su gobierno.
La presidenta planteó que el Congreso deberá elegir a un gobernador o gobernadora interina para garantizar la gobernabilidad de Sinaloa, acompañar las elecciones de 2027 y cerrar el actual periodo de gobierno.
Congreso vuelve a mandar a Rocha a su casa: segunda licencia aprobada
Sin embargo, Rocha no presentó una renuncia, solo solicitó una licencia temporal, indefinida y por más de 30 días. Pero Sheinbaum ya habla de un interino que permanecería hasta que llegue el siguiente gobernador.
¿Entonces para qué fue el regreso?
La pregunta resulta inevitable, Rocha regresó el viernes después de 112 días de licencia, duró alrededor de 33 horas y después pidió nuevamente permiso para separarse del cargo.
Morena se deslindó de su regreso y Sheinbaum, incluso, dijo que no le pareció pertinente que retomara el puesto mientras continúan las investigaciones en su contra.
Ahora la Presidenta ya no está hablando de una ausencia temporal, está hablando de cerrar el gobierno.
Asimismo pidió que el Congreso elija a una persona honesta, profesional y comprometida con Sinaloa.
Y eso cambia completamente el escenario, porque en los documentos, Rocha tiene una licencia, pero en el discurso político de Palacio Nacional, parece que ya le están haciendo las maletas.







