En el PAN las reliquias también quieren gobernar y Genoveva Huerta ya desempolvó sus aspiraciones para buscar la alcaldía de Puebla en 2027.
La morenovallista anunció que solicitará licencia a la Secretaría General del partido para entrarle a la carrera por la candidatura. Porque después de tantos años en el blanquiazul, parece que todavía queda algo por rescatar.
Genoveva dice que tiene trayectoria, experiencia y una profunda vocación de servicio. ¿Usted recuerda que le haya servido a las y los poblanos en algo? También asegura que ha caminado las calles, escuchado a la gente y conoce las necesidades de la capital. No se ría.
El mismo discurso de siempre: todos conocen las colonias, todos escuchan a los ciudadanos, todos quieren servir y, casualmente, todos terminan queriendo sentarse en la grande, en la silla grande.
Huerta lleva años en el PAN, fue dirigente estatal entre 2018 y 2021 y actualmente es diputada federal. Es decir, ya es parte del mobiliario político del partido.
Pero una cosa es tener antigüedad y otra muy distinta contar con el respaldo suficiente para conquistar Puebla capital. Incluso, ni en su propio partido cuenta con el respaldo total, ni suficiente como para un cargo de es magnitud.
Sin embargo, aquí viene el verdadero problema para la panista: Morena lleva ventaja en la carrera anticipada y Genoveva tendrá que echarle el doble de ganas si quiere competir en serio.
Mientras los morenistas mueven sus fichas y posicionan perfiles rumbo a 2027, en Acción Nacional todavía tienen que resolver quién será su apuesta y cómo van a convencer a una ciudadanía.
Al final, Genoveva quiere volver a la vitrina principal. La pregunta es si su partido piensa apostar por una vieja conocida que ha peleado con muchos o si Puebla ya está buscando una cara distinta.









