A María Fernanda Orozco Suárez, estudiante de la UDLAP, la encontraron muerta dentro del departamento que compartía con su pareja, tenía apenas 24 años.
Su novio es señalado como presunto responsable y ya fue detenido, pero el caso deja una pregunta que incomoda: ¿por qué tuvo que intervenir la Policía Municipal de San Andrés Cholula?
De acuerdo con los primeros reportes, después del crimen el joven habría acudido con sus padres y contado lo ocurrido.
Su padre presuntamente lo llevó de regreso al domicilio, donde finalmente policías municipales realizaron la detención.
Sí: el presunto feminicida no fue detenido por la Fiscalía Puebla.
María Fernanda ya no puede contar qué pasó aquella noche. Ahora le toca a las autoridades hacerlo, sin versiones a medias, sin excusas y sin convertir su muerte en otro expediente que termine olvidado.
Porque no basta con detener al señalado, hay que esclarecer el crimen y fincar responsabilidades a todos los que resulten involucrados.









