El piloto catalán Carles Falcón murió este lunes a consecuencia de las heridas sufridas el pasado domingo 7 de enero al caerse en la segunda etapa del Dakar, una caída por la que tuvo que ser reanimado por los servicios médicos de la prueba tras perder el pulso.
El equipo TwinTrain Racing Team explicó hoy, 15 de enero, en un comunicado, que los daños neurológicos causados por el paro cardiorrespiratorio en el momento del accidente” eran “irreversibles”, después de que el piloto sufriera un edema cerebral y se fracturara la vértebra C2 en la caída, además de fracturarse cinco costillas, la muñeca izquierda y la clavícula.
Tras el accidente sufrido en la etapa que transcurría entre Al Henakiyah y Al Duwadimi y que obligó al piloto a estar ingresado en un hospital de Riad desde el lunes 8 de madrugada, el piloto fue repatriado a España el pasado viernes en un avión equipado y se encontraba ingresado en la UCI desde entonces en estado crítico.
TwinTrain Racing Team destacó en el texto que “Carles era una persona sonriente, siempre activa y que disfrutaba con pasión de todo lo que hacía, en especial las motos”, además de añadir que falleció “haciendo algo que era su sueño, correr el Dakar” y que “estaba disfrutando”, porque “era feliz encima de la moto”.
“Debemos recordarlo por su sonrisa y por la felicidad que generaba en todos”, sostuvo el comunicado, que afirmó que a pesar de ser ingeniero informático de formación, era instructor de motos y guía de viajes en moto “por pasión”.



