Después de casi diez meses de incertidumbre, protestas, búsquedas y exigencias de justicia por parte de las familias, finalmente fue detenido Alexis López, alias “El Caras”, señalado por su presunta participación en la desaparición de 12 jóvenes en Amozoc.
La captura fue realizada este viernes 5 de junio por agentes de la Fiscalía Especializada en Investigación de Desaparición Forzada de Personas en el municipio de Acajete. De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, el aseguramiento ocurrió alrededor de las 14:30 horas sobre la calle 7 Oriente.
Durante meses, familiares de las víctimas señalaron a “El Caras” como un presunto reclutador que utilizaba falsas ofertas de trabajo para enganchar a jóvenes. Sin embargo, la detención llegó casi un año después de que el caso sacudiera a Puebla.

Paradójicamente, quien era conocido públicamente como vendedor de muebles terminó siendo mencionado en uno de los casos más delicados de desaparición, registrados recientemente en la entidad. Un personaje que, según los señalamientos, ofrecía oportunidades laborales, pero que terminó bajo la mira de las autoridades por razones muy distintas.
La detención también revive una pregunta que las familias han repetido durante meses: si desde hace tanto tiempo existían señalamientos en su contra, ¿por qué tuvieron que pasar diez meses para que finalmente fuera capturado?
El caso sigue lejos de cerrarse, ya que, de los 12 jóvenes reportados como desaparecidos, 11 regresaron con vida, mientras que Misael Romero continúa sin ser localizado. Por ello, para los afectados, la noticia representa un avance, pero no una victoria.
Porque sí, una detención genera titulares y fotografías, pero lo que realmente esperan las familias no es una captura tardía, sino respuestas. Y sobre todo, que quienes desaparecieron a sus hijos dejen de ser un rumor de pasillo y se conviertan en responsables ante la justicia.
Por ahora, “El Caras” ya está bajo custodia. Lo que sigue es demostrar ante los tribunales lo que durante meses se ha señalado en las calles, en las marchas y en las fichas de búsqueda. Porque en casos como este, llegar diez meses tarde sigue siendo mejor que no llegar, pero difícilmente puede considerarse una buena noticia.










