Mata a sus hijos y vecinos en arranque de ira.

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El Ojo Poblano

Un cruel acto de violencia doméstica sin precedentes ha sacudido los cimientos de Surinam.

El pasado domingo, las autoridades locales confirmaron una masacre en las afueras de la capital, Paramaribo,  donde un ataque con cuchillo apagó la vida de al menos nueve personas, entre ellas cinco niños, dejando a la nación en un estado de luto profundo y conmoción.

El escenario de la tragedia fue la localidad de Richelieu. Lo que comenzó como una disputa familiar escaló rápidamente hasta convertirse en una de las peores matanzas de las que se tenga registro reciente en el país.

Las víctimas no solo fueron los hijos del agresor, sino también vecinos solidarios que intentaron intervenir para detener la carnicería.

Testigos y residentes locales relataron que el sospechoso, un hombre de 43 años, inició una acalorada discusión telefónica con su esposa, de quien se encontraba separado.

La tensión alcanzó un punto de no retorno cuando la mujer le informó que no acudiría personalmente a recoger a sus hijos, sino que enviaría a un tercero por ellos.

Ante esta negativa, el hombre reaccionó con una violencia desmedida, atacando primero a sus propios hijos y extendiendo después su furia hacia las viviendas colindantes, donde arremetió contra quienes intentaron auxiliar a los menores.

Al llegar al lugar, los agentes fueron recibidos con hostilidad por el sospechoso, quien intentó atacarlos. Los oficiales se vieron obligados a abrir fuego para neutralizarlo, resultando el agresor herido durante su arresto. Actualmente, se encuentra bajo custodia en un centro hospitalario.

Lamentablemente, el saldo de víctimas podría aumentar. Además de los nueve fallecidos confirmados, un sexto niño y otro adulto permanecen en estado crítico en un hospital de Paramaribo, luchando por sus vidas tras sufrir heridas de gravedad extrema.

La presidenta de Surinam, Jennifer Geerlings-Simons, expresó su dolor a través de las redes sociales, calificando el suceso como un acto inimaginable de crueldad. “Deseo a todos los dolientes mucha fuerza, resiliencia y consuelo en este momento tan difícil”, manifestó la mandataria en holandés, el idioma oficial de la pequeña nación sudamericana.

DE TOCHO-MOROCHO