Este viernes el despertar de los habitantes de Tololotlán, en el municipio de Tonalá, Jalisco, fue diferente. Un fuerte olor a gasolina, una fuga que según testigos alcanzaba los 15 metros de altura, y la acumulación de varios gases, ocasionó la alarma y preocupación entre la población. Miembros de Protección Civil, persinal de Pemex y autoridades locales, acudieron al lugar en el que aún se encuentran sin poder controlar totalmente la fuga. Medios locales reportan al menos 2.000 personas evacuadas de varios municipios aledaños y la cancelación de clases en algunos centros educativos.
Las poblaciones de Tololotlán —ubicada a unos 30 kilómetros de Guadalajara—, Puente Grande, Villas Andalucía, El Faro, y otros municipios aledaños, han sido evacuados y alertados por la fuga de combustible que, desde la mañana de este viernes, fue reportada por habitantes. Las primeras declaraciones por parte de autoridades locales apuntan a que se trató de una ordeña de un ducto de Pemex y al no poder controlarla, los presuntos responsables huyeron del lugar. La Comisión Federal de Electricidad ha suspendido también el servicio de electricidad en esta zona.



