Bebeto Ramírez
Luego de casi una semana de intensas movilizaciones y despliegues por parte de la Fiscalía de Puebla y el Gobierno del Estado por tierra y aire, Lidya fue descubierta ocultándose en Tepetixtla, en el Estado de México. (Fue una bromita)
Como todos ustedes saben, familiares de Lidya organizaron manifestaciones y bloquearon carreteras, incluso los manifestantes detuvieron a un hombre que circulaba en su motocicleta pues lo confundieron con el presunto raptor de Lidya, lo retuvieron, lo golpearon hasta dejarlo casi inconciente, afortunadamente fue rescatado por elementos de la policía, antes de ser linchado.
El hombre, por cierto, estuvo hospitalizado y ha tenido que gastar el dinero que no tiene para medicamentos y curaciones, y lo que le falta gastar, eso sin contar lo traumático que debió haber sido, pensar que estaba a punto de ser linchado por salvajes criminales que decidieron que el hombre tenía que morir. Él solo circulaba por la zona. Ni hablar, fue víctima de la mentira de Lidya.
El jueves 22 de enero de este 2026, la Fiscalía General del Estado confirmó que Lidya, madre de dos menores, había sido encontrada sin rastro de haber estado embarazada. No recientemente, que quede claro pues la farsante mujer es madre de dos niños.
Familiares y amigos, incluso cientos de usuarios de redes sociales, se empeñaban en decir que, lo que decía la Fiscalía encabezada por Idamis pastor, era una gran mentira, aseguraban que Lidya SI estaba desaparecida y que SI estaba en barandales, en Barcelona, embarazada pues. Su hermana no dejó de criminalizar a quienes expusimos la otra versión. La real pues.
La farsa de Lidya se tornó nacional, claro, desaparece una mujer embarazada, a horas de dar a luz, desde luego que reblandece a la sociedad.
El gobierno de Puebla puso en aire una aeronave para buscar a la no embarazada.
El despliegue en tierra fue intenso, decenas de personas de la Fiscalía y diversas corporaciones buscaban a la no desaparecida.
En Acajete, sus familiares bloqueaban la carretera y exigían a la Presidenta Claudia Sheinbaum que instruyera la búsqueda y localización de quien se escondía en el Estado de México.
Mientras todo esto pasaba, miles de automovilistas y transportistas se veían afectados por los cierres de la carretera.
¿En dónde está Lidya con su bebé? ¿Ya habrá nacido? ¿Quienes se la llevaron? ¿Por qué?
Muchas eran las dudas que se hacían los usuarios en redes, mientras la madre de Lidya lloraba implorando que su hija apareciera con su nieto, o nieta. Su hermana difundía ultrasonidos supuestamente realizados a Lidya para asegurar que sí estaba embarazada y desmentir a quienes decíamos lo contrario. ¿Eran IA o ultrasonidos de sus otros hijos? Sepa.
Lidya NO está embarazada, me consta.
Fueron las palabras de una persona muy cercana a Lidya, se lo dijo a quien esto escribe el lunes 19 de enero, unas horas después de viralizarse la supuesta desaparición.
Pero, la familia y sus papás ¿no se dieron cuenta? Le pregunté después de una platica de varios minutos.
No sé, todo ha sido muy raro, la relación con su actual pareja (Luis) es difícil de entender, el chavo se ve que la quiere y quiere a sus nenes pero ella siempre ha sido rara, hace cosas extrañas, me dijo la fuente consultada.
El jueves 22 de enero, Luis habló ante los medios de comunicación a las afueras de la Fiscalía y generó una enorme duda, ¿qué tanto sabían o no los padres de la no desaparecida?
De entrada, su servidor jamás se pudo responder lo siguiente:
¿Por qué los papás de Lidya dejaron que la mujer saliera de su casa de madrugada, condujera un automóvil por carretera si estaba a unas horas de dar a luz?
Desde ahí, empieza el rompecabezas.
Luis dijo que Lidya le mandó audios asegurándole que unos sujetos la iban siguiendo y se perdió desde ese momento la comunicación.
Incluso circularon imágenes de dos hombres en motocicletas y de un vehículo que supuestamente seguía a la no embarazada.
Luis dijo a los medios que había entregado su teléfono a la Fiscalía para su análisis.
Eso nuevamente hizo que se volteara a ver a los familiares directos de Lidya. ¿Sabrán algo que no etamos viendo?
Horas después, la Fiscalía confirmó lo que le anticipamos en EL OJO POBLANO tres días antes.
Lidya no estaba embarazada.
Finalmente había sido encontrada, afortunadamente con vida y en el Estado de México, sin bebé.
Pese a la confirmación de la Fiscalía vía comunicado oficial, los usuarios y la hermana de Lidya, pedían no compartir esa información pues la hermana aseguró en todo momento que era falsa. Desmintió ahora la información oficial.
El caso de Lidya se suma al de Salma, la falsa activista Sheridan Mata y al de Norma Jiménez, falsos embarazos, falsas desapariciones forzadas.

El motivo, solo ellas lo saben.
Lo más fácil para ellas, ha sido y será decir, que fueron orilladas a esconderse por ser víctimas de violencia, pero ¿Por que fingir embarazos?

El caso de Sheridan se cuece aparte, es conocido por todo mundo que todo lo que hizo la mujer fue para que su pareja, 10 años menor que ella , no terminara su relación o de lo contrario, lo metieran a la cárcel. De una u otra manera, Sheridan terminó con la carrera como futbolista del joven pues, luego de ser señalado como sospechoso de la desaparición de Sheridan, la vida le cambió y su sueño de ser futbolista terminó injustamente por una mente perversa que hoy presume su travesía alentando a otras mujeres a hacer lo mismo, para darle un escarmiento a sus parejas.

¿Hasta cuando habrá un castigo a quienes finjan su desaparición? Hombres y mujeres, todos coludos y todos rabones.
Y todo el dinero, cientos de miles de pesos gastados en la busqueda de la farsante Lidya, ¿Quien los pagará?
¿Borrón y cuenta nueva?
Si en realidad los padres de Lidya no sabían la verdad, lo mínimo que pueden hacer es ofrecer una disculpa pública, principalmente a quienes se vieron afectados por sus bloqueos.
Y si hay calidad moral y voluntad, hacerse responsables de los gastos del pobre hombre al que los manifestantes golpearon brutalmente sin deberla ni temerla, finalmente fue provocado por la bromita pesada de su retoño.
¿Que pasará con Lidya? Nada, dirá que ha sido víctima de violencia familiar, se guardará unos días en su casa, cambiará su imagen, dirá que la Fiscalía mintió por que si estuvo embarazada, que en el Estado de México le robaron a su bebé (Así lo hizo Sheridan) y listo.

¿Saben que es lo peor?
Que en el momento en que un gobierno ponga tras las rejas a una mujer por cometer un delito como el que cometieron estas farsantes, la falsa sociedad condenará a ese gobierno y pedirá la intervención de Derechos Humanos y etc. etc. etc.
Y digo “ponga tras las rejas a una mujer”, porque en Puebla, hay hombres tras las rejas por haber fingido su desaparición o secuestro.
La que sigue.







