Este sábado 6 de junio, Puebla fue escenario de una de las manifestaciones más llamativas del año. Decenas de ciclistas participaron en la World Naked Bike Ride (WNBR), conocida popularmente como la rodada nudista, recorriendo diversas vialidades de la ciudad y dejando a más de un automovilista preguntándose si había visto bien o si el calor ya estaba haciendo de las suyas.
El contingente avanzó por calles como la 24 Sur y la 31 Oriente, acompañado en todo momento por una patrulla de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, encargada de resguardar la seguridad de los participantes y del resto de los usuarios de la vía pública.
Aunque las imágenes rápidamente se volvieron virales en redes sociales, los organizadores insistieron en que no se trata de un espectáculo ni de una actividad recreativa. Según el colectivo NudistasMX, la desnudez es una forma de visibilizar la vulnerabilidad que enfrentan diariamente quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte.
Y es que, según el mensaje de la protesta, los ciclistas están tan expuestos frente a los vehículos motorizados que decidieron demostrarlo de la manera más literal posible: sin nada que los proteja.
Por supuesto, la rodada no pasó desapercibida. Mientras algunos ciudadanos respaldaron la protesta y su mensaje, otros se concentraron más en el método que en la causa. Porque en Puebla puede haber baches, tráfico, obras interminables y falta de infraestructura ciclista, pero pocas cosas logran captar tanta atención como una protesta donde los participantes llegan con menos equipamiento que sus propias bicicletas.
Al final, ese era precisamente el objetivo: generar conversación. Y si las redes sociales sirven como termómetro, la misión fue cumplida. Porque quizá muchos no recuerden la ruta que siguió la rodada, pero difícilmente olvidarán que, por unas horas, los ciclistas lograron que toda la ciudad volteara a verlos.









