Faltan menos de dos meses para el momento cumbre de la temporada de IndyCar, las 500 Millas de Indianápolis, y ya empiezan a fluir las noticias relacionadas con una de las citas más importantes del mundo del motor. En este caso, la confirmación de que en la 108ª edición de la Indy 500 habrá presencia femenina.
Se trata de una conocida de los aficionados y la última mujer en tomar parte en la mítica prueba americana: Katherine Legge. La británica pilotará para el equipo Dale Coyne en una colaboración con RWR, un paquete con el que tendrá que pelear para estar entre los 33 monoplazas que tomarán la salida el domingo 26 de mayo.
Legge ha conseguido el presupuesto necesario para tratar de estar en la Indy 500 gracias a una empresa cosmética, e.l.f. que, como curiosidad, es la primera compañía de este sector de belleza en pintar un monoplaza como patrocinador principal. Y, como no podía ser de otro modo, será de color rosa, por tanto, perfectamente identificable en la pista y lucirá el dorsal #51.
Katherine Legge ya rodará con su nueva máquina la próxima semana en el Open Test en el óvalo más famoso del planeta, como inicio de la preparación para la que podría ser su cuarta participación en la Indy 500.



