Jorge Burgos
Una vez que ha pasado la expectativa, la curiosidad y hasta el morbo por ver a la Selección Mexicana en su debut Mundialista, estarán de acuerdo en que, lo mejor de todo fué sin duda alguna el triunfo 2-0 ante Sudáfrica, con sus “asegunes” porque los tiene, y si aún con esto, las críticas son muchas, imagínense en el caso de que hubiera perdido, pero, vámonos con calma, se han dado partidos muy buenos, como la goleada de Estados Unidos a Paraguay 4-1, con amplitud, con dominio de las circunstancias, y eso no lo tiene México, por más que se diga lo contrario y se echen las campanas a vuelo.
Si observamos a Selecciones como Corra del Sur, como la sorprendente Marruecos, que hizo un partidazo ante Brasil, y más allá del empate, nos damos cuenta de que nuestra pobre Selección, está muy lejos, y cuando vimos el aplastante 7-1 de los hermanos a Curazao, o el espíritu indomable de los nipones ante Países Bajos con el empate a 2 goles, o la sorpresa de Australia al derrotar a Turquía 2-0, nos ponemos a pensar, aún sin quererlo, en lo que falta de distancia para que México alcance esos niveles, pero en fin, esto apenas está comenzando, y ya después se verá.
Cómo en todos los Mundiales, no todo es futbol, siempre aparecen las dos caras de la moneda, es decir, lo bueno y lo malo, como el hecho de que el jugador mexicano Gilberto Mora, con sus 17 años, se ha convertido en el más jóven de nuestro país en debutar con sus 17 años, 7 meses y 29 días, superando una marca de casi un siglo, y que le pertenecía a Manuel Rosas con sus poco más de 18 años, eso es toda una nueva marca, o el hecho de que, el primer gol del Mundial 2026, fué de un mexicano, aunque sea naturalizado, como es el caso del colombiano Julián Quiñones, quien al minuto 8 con 32 segundos, puso su nombre en la historia de los partidos inaugurales, o el hecho de que, por primera ocasión en un partido inaugural, se dieron tres expulsiones, pero también hubo algo feo, un tipo alemán, sufrió un infarto, y afortunadamente la brincó al ser atendido y hospitalizado, pero…… también la delincuencia hizo acto de presencia, un hombre y una mujer, fueron detenidos por robar celulares en el Zócalo de la CDMX, y a las afueras del Estadio Azteca, cuatro colombianos fueron detenidos por vender boletos falsos, o en Estados Unidos, detuvieron a dos tipos por robar pertenencias de los seleccionados ingleses, en fin.
Como cada cuatro años hay cosas que festejar y cosas que lamentar, y aguanten tantito, porque todavía no aparece un mexicano como aquellos que detuvieron el “Tren Bala” en Japón, o el que en unos Juegos Olímpicos, se orinó y apagó la Flama Eterna del Monumento a los caídos en Francia 1998, o los que le pusieron sombrero de charro y sarape a la estatua de Nelson Mandela en Sudáfrica 2010, o el aficionado que saltó de un crucero en Brasil 2014, y lógicamente perdió la vida, en fin, que para esto de los grandes eventos, los mexicanos nos “pintamos” solos. En cuanto al futbol, el nivel de algunas Selecciones, de verdad sorprenden, y aunque duela, están muy, pero muy por encima de nuestra “poderosa” Selección. Que se diviertan y sigan soñando, que por eso no se paga!









