En el Congreso de Puebla, rendir cuentas sale bastante caro. Los 41 diputados locales tienen una bolsa de 8 millones 468 mil 427 pesos para presentar sus informes de labores.
Sí, más de ocho millones de pesos para contarle a la ciudadanía qué hicieron con su cargo.
Cada legislador recibirá 206 mil 547 pesos, sin importar si tiene una larga lista de resultados o si sus iniciativas siguen juntando polvo en el archivo legislativo.
De acuerdo con un información pública, hay diputados que no consiguieron que se aprobara una sola de sus iniciativas durante el periodo evaluado.
Entre ellos están el panista Rafael Micalco y Miguel Márquez Ríos. Aun así, ambos tienen derecho a la misma cantidad que el resto para organizar su informe.
Porque en el Congreso parece que el presupuesto no distingue entre quien entrega resultados y quien apenas tiene algo que presumir.
El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Pável Gaspar, informó que los diputados deberán presentar facturas, contratos y documentos para comprobar cómo utilizaron el dinero.
El plazo será del 1 al 11 de noviembre y quienes no gasten todo tendrán que devolver el sobrante a más tardar el día 12.
La revisión podrá detectar gastos sin justificar y, si encuentra irregularidades, dar pie a responsabilidades administrativas. Eso sí, comprobar que el dinero se gastó no significa, por sí solo, demostrar que el trabajo legislativo fue bueno.
Porque para tomarse la foto, repartir aplausos y echarse flores no hacen falta millones, pero para demostrar resultados, sí hacen falta hechos.










